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Descripción
básica
Aspecto de la Síndone de Turín en la actualidad
Aclaraciones
terminológicas
El apelativo más utilizado en castellano para denominar a esta singular pieza es «Sábana Santa» (de aquí el dominio de esta web). Hay que aclarar, sin embargo, dos cuestiones: en primer lugar, que no es una «Sábana» en sentido estricto, porque la primera acepción de esta palabra se refiere a una pieza textil para el ajuar de la cama; en segundo lugar, que el calificativo «Santa», si bien tradicionalmente ha acompañado a la palabra «Sábana» por su vinculación inmediata con el lienzo en el cual fue envuelto Jesús, no quiere –ni debe– dar por sentada su autenticidad, una determinación que corresponde a la metodología científica.
La tela es también a menudo designada como «Santo Sudario», y así se la conoce comúnmente en Hispanoamérica, también en otras lenguas: inglés («Shroud»), francés («Suaire»), etc. La palabra «Sudario», sin embargo, hace referencia a un lienzo más pequeño que se pondría únicamente sobre el rostro de los difuntos. Además, desde que a mediados del siglo XX se redescubriera el «Sudario de Oviedo» como una pieza independiente mucho más reducida y, de acuerdo a recientes estudios, posiblemente utilizada para el mismo cadáver que envolvió la Síndone, la aplicación de esta denominación al lienzo de Turín genera mayor confusión.
No es un concepto
sino un objeto real
VÍDEO. Prof. Dr. Jorge M. Rodríguez, presidente del Centro Español de Sindonología (CES).
La Síndone
es una mortaja
Ciertamente existen aspectos en el estudio de la Síndone que no hallan una explicación consensuada por la comunidad de investigadores. Sin embargo, salvo raras excepciones, se acepta que este lienzo se utilizó como mortaja de un verdadero cadáver que había sufrido la pena de flagelación y de crucifixión, ambos castigos típicos del estilo romano de hace veinte siglos.
Lo que confiere el carácter de mortaja a la Síndone es la presencia en ella de sangre (vital y post mortem, suero y otros residuos derivados de la coagulación incipiente) [ver Sangre], así como el estudio forense consecuente que confirma la correspondencia con ese proceso de tortura.
Elementos básicos,
apariencia original y disposición
Aparte de las llamativas quemaduras y marcas de agua tan visibles en la tela [ver Elementos, ver Quemaduras, ver Agua], en esta gran pieza de lino de más de cuatro metros de largo [ver Tela / Tejido], pueden distinguirse dos elementos fundamentales:
- Sangre, que fue transferida a la tela por contacto directo del cuerpo [ver Sangre];
- Doble imagen de un cuerpo (frontal y dorsal), cuyo proceso de formación se desconoce [ver ¿Cómo se formó la imagen?].
Si liberamos a la tela de las quemaduras y marcas de agua que la han dañado en distintos momentos de la historia, le devolvemos los fragmentos que le faltan, y entendemos que la tela ha sufrido un proceso de amarilleamiento progresivo, la apariencia original del lienzo sería semejante a ésta:
Éste debió ser el aspecto de la Síndone originalmente
Por otro lado, la disposición de las distintas manchas de sangre, así como de las imágenes –frontal y dorsal– de ese hombre (oponiéndose por la cabeza), se explica por el modo como se usó la tela para envolver el cuerpo:
Aunque hay investigadores que discrepan en algunos detalles, el Dr. John P. Jackson, que lideró el STURP (equipo de más de 30 investigadores que analizó la Síndone en 1978 durante 120 horas), hace un intento de reconstrucción en el siguiente vídeo del modo como pudo ser usada la Síndone para envolver el cuerpo (en inglés):
La Síndone
en negativo fotográfico
Debido al particular y único claroscuro de la imagen presente en la tela [ver Características], a menudo se muestra el negativo fotográfico de la Síndone de Turín.
Negativo fotográfico de la Síndone de Turín
Como puede apreciarse, el negativo fotográfico de la Síndone (que no ha de suponer que ella misma sea un negativo) viene a revelar –por así decirlo– la apariencia “real” del hombre que fue envuelto en la Síndone. Esta singular característica se hace aún más evidente y llamativa si nos fijamos, por ejemplo, en un detalle tan elocuente como el rostro:
Detalle del rostro en positivo, es decir, tal cual se encuentra en la Síndone (izquierda); y en negativo fotográfico (derecha), que revela el rostro del hombre que fue envuelto en la Síndone.
Reconstrucción del negativo fotográfico de la Síndone –que, como hemos dicho, vendría a revelar la apariencia del mismo cuerpo sobre la tela– a partir de una obra del artista Juan M. Miñarro. Aunque el montaje conlleva distorsiones, nos ofrece una idea clara de qué apariencia tendría el hombre de la Síndone a partir de la información que el mismo lienzo nos da.
Para
- Barta Gil, C. (2012). Lo que la Síndone es y no es. I Congreso Intenacional sobre la Sábana Santa (Valencia, 28-30 abril 2012), pp. 12-15.
- La Síndone de Turín. Audiovisual interactivo. Linteum.com.